Open/Close Menu Asesoría fiscal y jurídica para empresas y particulares en Toledo

Recibir una inspección por parte de los técnicos de Hacienda es algo que quita el sueño a más de un empresario u hombre de negocios y más ahora que sabemos, gracias a los principales medios de comunicación, que la Agencia Tributaria Española ha emprendido una campaña de control mucho más estricta en torno a todo tipo de empresas y negocios, incluyendo a las denominadas pymes.

De hecho, cada vez son más habituales este tipo de controles que buscan detectar fraudes y todo tipo de errores en la contabilidad de las pequeñas y medianas empresas de nuestro país. Pero lo más significativo es descubrir que, de un tiempo a esta parte, se han comenzado a realizar nuevas inspecciones sorpresa, pero no las inspecciones sorpresa a las que estábamos “acostumbrados” sino aún más severas: ¡portando órdenes judiciales!

 

Órdenes de entrada y registro provenientes del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo

Las últimas noticias recibidas apuntan al hecho de que numerosos negocios, en los que hasta ahora no se detectaban este tipo de inspecciones de trabajo o al menos no con tanta frecuencia, han comenzado a recibir la visita de inspectores de manera imprevista y lo más significativo de todo: portando con ellos diversas órdenes judiciales.

Esto puede parecer un dato anecdótico pero no lo es en absoluto ya que, hasta ahora, este tipo de órdenes judiciales de entrada y de registro, asociadas a las inspecciones fiscales, se pedían en los Juzgados de Instrucción y, sin embargo, estas últimas comienzan a provenir de los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo.

Si el mandato judicial procedía de los Juzgados de Instrucción, el juez responsable del caso decidía enviar, normalmente, a un secretario judicial para que supervisara el proceso de entrada y registro. Esta figura era la que se encargaba de garantizar que no hubiera una violación de la intimidad-privacidad del empresario o negocio revisado.

Dicho secretario estaba presente en todo momento durante el registro y era él el que decidía qué material y documentación era susceptible de ser intervenida para su investigación posterior. Ahora, al solicitar la orden judicial al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, no suele acudir ningún secretario que supervise la operación de entrada y registro por parte de los técnicos y son ellos los que determinan directamente qué material y qué documentación van a incautar.

 

Inspecciones con órdenes judiciales en negocios poco “controlados” hasta ahora

Entre los negocios que están empezando a “sufrir” este tipo de inspecciones sorpresa sin la presencia de secretarios judiciales, están negocios que hasta ahora no solían ser tan controlados. Por ejemplo, negocios de “compro oro”, restaurantes, bares, salones de bodas, farmacias, consultas médicas o similares.

Es decir, se busca tipos de negocios que puedan presentar una doble contabilidad, usar algún tipo de software o programa de gestión que les permita registrar sólo aquellas operaciones contables que ellos decidan, mientras que las que no les interesen quedarían en una segunda contabilidad no declarada por la que no se tributaria en absoluto.

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